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Lipizzanos – Escuela española de equitación

La corte imperial austriaca sentía verdadera devoción por la cria y doma de caballos de raza. A finales de XVI el Archiduque Carlos fundó el picadero de Lipizza, que posteriormente se trasladaría a territorio yugoslavo. De hecho, de aquí son originarios los caballos lipizzaner. Los primeros caballos llegaron desde España, así que es este origen el que explica el nombre del lugar. Tras la independencia de Yugoslavia se trasladó Lipizza a la región de Estiria, donde mantienen la tradición de cría. Los caballos son negros al nacer volviéndose a los 8 años blancos. En esta Escuela de Equitación podremos ver espectáculos ecuestres que se pueden consultar en su web.

El Escuela está en el Hofburg. Tienen ensayos matutinos con o sin música. Para representaciones ver agenda en su web. Las representaciones de los domingos duran de 10,45 a 12. Los miercoles tarde comienzan a las 17 hasta las 18,20. No es posible visitar los establos de la escuela.

Lipizzano

Durante cuatro siglos se ha formado y consolidado el caballo de raza lipizzana, que se originó en la dura tierra del Carso, en Lipica -pronunciado Lipitza-, Eslovenia. Ya en los tiempos de los Romanos se hablaba mucho sobre el caballo cársico, el antepasado del Lipizzano, que habitaba los yermos pastos de ésta región. La sangre del caballo tordillo del Carso se había mezclado con la de los caballos españoles, napolitanos, árabes y de Kladruber. Así nació el Lipizzano de hoy, conocido por su blanca belleza, por su inteligencia y por su movimiento -su atracción se encuentra justamente en su movimiento armónico

Sobre la raza

El Lipizzano figura entre las razas de caballo más antiguas del mundo. Tiene una altura de entre 155 y 165 cm, su cabeza es noble, de frente ancha, su cuello « de cisne » es largo y musculoso y aunque el Lipizzano no es uno de los caballos más altos, la forma de su cuello lo hace aún más elegante; su espalda es bastante larga, pero fuerte; su grupa es recta, sus piernas son un poco más cortas con las articulaciones bien formadas y uñas fuertes. Sus ojos son brillantes y vivos, mirada inteligente, sus orejas bien proporcionadas, de tamaño mediano y sus ollares son anchos.
Aunque siempre relacionamos los Lipizzanos con el color blanco (de su piel), o al menos gris claro (la única deseada por sus criadores), no siempre es así. Los Lipizzanos pueden ser frecuentemente gris oscuro, negros, marrón-grises o marrones oscuros. Lo que sí es verdad es que todos nacen muy oscuros y al crecer su piel se vuelve cada vez más clara. Unos se vuelven blancos ya a la edad de 3 ó 4 años, otros a más de 15 años.

Capa
Como ya hemos mencionado el color es blanco uniforme, aunque también pueden nacer potros negros o castaños.

Alzada
La alzada ideal oscila entre los 155 y 165 cm.

Historia

En el siglo XVI las tierras eslovenas pertenecían a la monarquía austriaca de los Habsburgo. La monarquía era grande y para poder dominarla, los caballos fueron indispensables para las necesidades de la corte, para los transportes, el correo –y también para la Escuela Española de Equitación. Como la cría caballar española, que fue la más importante y distinguida en Europa occidental y central, empezó a decaer, la monarquía austriaca decidió de independizarse y crear su propria cría de caballos.

Por éstas razones el archiduque austriaco Carlos II (entronizado príncipe de las regiones eslovenas bajo la corona austriaca), compró el 19 de mayo de 1580 el pueblo Lipica con sus alrededores (estando convencido de que el terreno cársico se parecía al terreno andaluz e italiano), así como la caballeriza con su rebaño de caballos cársicos. Así empezaron con la cría de los caballos de la primera clase. Al principio la llamaron «caballos de raza cársica de cría lipizzana», sin embargo, hace doscientos años cambiaron el nombre en «Lipizzano» según el pueblo Lipizza (en esloveno: Lipica).

Durante todos estos años, algunas veces, por las guerras que se cebaban en la región del Carso, los caballos de Lipizza fueron trasladados a otros lugares de Austriohungría, pero siempre regresaron a su pueblo natal. Sin embargo, después de la Segunda Guerra Mundial, el rebaño de caballos de Lipizza fue repartido: una mitad de ellos fue trasladada a Italia, la otra mitad a Austria, y sólo después de muchos esfuerzos, las autoridades angloamericanas (bajo cuya autoridad se encontraba Lipizza entonces), devolvieron tan sólo once caballos lipizzanos a Lipizza, que entonces pertenecía a Yugoslavia. El caballero lipizzano, que antes poseía más de 300 caballos, tuvo que empezar de nuevo.

Temperamento
El Lipizzano tiene un carácter bondadoso y alegre. Necesita mucha atención y se acostumbra con mucho cariño a su dueño o entrenador. Si se llega a establecer una amistad fuerte con ese caballo, será capaz de hacer mucho. Sin embargo, si se le descuida e ignora, se convierte en una criatura bastante indomable porque su inteligencia emocional está muy bien desarrollada. Para su raza antigua es típica una madurez bastante tardía, longevidad, modestia y perseverancia. Tradicionalmente es distinguido como un caballo para el adiestramiento (la equitación clásica) y tiro ligero representativo. Por su paso resuelto y armónico, su longevidad, capacidad de aprender y conductibilidad excepcional, es más adecuado para las escuelas de adiestramiento del alto nivel que otras razas.